Todos los días jueves en clases tenemos la actividad denominada "conversation circle", donde nos ubicamos en forma de círculo (tipo grupo de apoyo de la película Fight Club) y hablamos de algún tema. El de esta semana fue Música. En mi exposición hablé de toda la influencia que tengo desde que soy guagua: música mexicana como Vicente Fernandez, luego las clases de piano, de guitarra, la influencia boliviana, latinoamericana, brasilera, etc. Una de mis opiniones refutaba la de una compañera, donde le decía que la música nacional es bien chévere, que cómo no le van a gustar los pasillos y los pasacalles y etc. Además se formó un debate en twitter sobre el tema.
Hasta aquí todo bien.
Hace exactamente 20 minutos cené con mi familia mientras veíamos en la TV sobre el debate de la ley de comunicación, mi padre comentó que ahora las radiodifusoras se verán obligadas a transmitir música nacional, a lo que yo respondí con cara de asombro "qué bueno que no escucho radio", acto seguido mi padre saltó con: te avergüenza la música que escuchamos? Verás Natalia, cuida tus palabras porque no voy a estar aguantando ese tipo de comentarios, cómo te vas a avergonzar de tu música? de tu país? del lugar donde naciste? donde creciste?
WHAT THE FUCK!
No me dejó explicarle que no me avergüenzo de nuestra música, como estuvo fuera de la casa toda la semana tampoco le pude comentar lo del inglés. Me limité a un "Ya basta, no voy a discutir con vos". Sí, yo le trato así a mi viejo. Mi ma tampoco estuvo de acuerdo con él, no se le puede meter a la gente la cultura a la fuerza. La verdad yo aprendí a apreciar esta música en las reuniones con los panas, con trago y con guitarras. Tampoco estoy sugiriendo que ese sea un buen método para apreciar la cultura, pero que prendas el radio y TENGAS SOLO SONANDO PASACALLES asumo que será realmente desagradable para mucha gente.
Y aquí estoy, quéjandome, muerta de las iras con la caja de kleenex al lado, ya golpeé paredes. ya tragué palabras. Y ahora lo repito: QUÉ BUENO QUE NO ESCUCHO RADIO.
Seguiré el consejo. Cuando estás fuera de la casa es cuando más te extrañan. Yo ya quiero largarme, muero por largarme de este lugar, sin mirar atrás. Y sí, papá. Esa soy yo. La que te avergüenza. Si supieras cuántos quisieran tener de familia a alguien como yo. Si supieras.
Sendas Distintas, uno de mis PASILLOS favoritos.



