10 a.m, en la Plaza París (San Rafael) nos encontramos Jaime, Francisco, Luis Fernando y mi persona rumbo a lo que sería nuestro primer Blogs&&Beef, segundo en la historia quiteña, organizado por el señor Gandho y Anacrix.
Llegamos sin mucho problema a su casa y ya estaban ahí Naty, Vinicio y Byron (a quienes no conocía) y por supuesto los dueños de casa. Entonces? a meter mano en la preparación de los manjares, todo bajo la dirección del señor Gandho. Unos preparaban las pizzas, otros los sukinis y otros el queso...
Como yo siempre debo pagar piso de una u otra forma, especialmente en la cocina, podría decir que me embalé con el rallador y sin darme cuenta el queso se había acabado y era mi mano la que estaba en su lugar, cuándo sucedió esto? 10 segundos después de que Gandhi me pidió que tenga cuidado... En fin, necesitaba un curita porque la pequeña herida ardía mucho y le llamé a Jorge para que me compre uno, cuando me entero en la conversación que el muchacho por andar comprando el líquido vital (cerveza) perdió las llaves de su carro. Estresado, muy estresado quedó en avisar si vendría o no.
Fueron llegando entonces Di, Nando y el joven iPab. Debido al contratiempo de Jorge fue necesario ir a verlo para recoger las llaves de su casa (Insisto, en qué estaba pensando cuando.... no nada). Llegamos a la casa y las pizzas ya estaban listas, al mismo tiempo llegó Edison, su esposa e hija. Comimos un poco de pizza y bueno... fueron llegando más y más y más personas, unas conocidas y otras no tanto. Mientras se cocían los alimentos nos dedicamos a Mama Juana (cortesía de Jorge) y Casillero del Cuy (cortesía de ElCuy).
Finalmente escuchamos algo parecido a un A comeeeeeeeeeeeeeeer!!! Unas palabras de Gandhi y ahí sí a degustar de todo.
Y de postre sandía chumada, o turbo-sandía, como deseen. Y yap, acabamos de comer y como el clima ayudó muchísimo terminamos bebiendo cerveza, más mama juana, haciendo música y disfrutando bastante. Gracias a los chicos por la invitación, la organización y la atención.
Que chévere conocer en persona a gente a quien solo conoces por sus palabras. Que eventos como este se sigan dando.





