Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de julio de 2009

La primera vez lo vio hace unos 3 años, ella pasó desapercibida, por supuesto, pero su rostro no lo olvidó nunca.

Luego los presentaron y comenzaron a hablar.

Y ahora solo se pregunta cuándo lo volverá a ver...

jueves, 16 de abril de 2009

Porque no me acuerdo cuándo lo creé y además lo dejé abandonado muchos meses cuando recién lo creé (me sentí mala madre cuando releí esto).

Pero este post es el número 100 y al ser este un número tan bonito decidí primero felicitarme por haber tomado esta costumbre de desahogarme en más de 140 caracteres (si saben a lo que me refiero.. je) y luego asombrarme porque no pensé que se convertiría en una actividad tan chévere, desestresante y más que nada me dio la oportunidad de conocer a full gente a través de sus palabras.

Cómo nació? Bueno, resulta que hace alguuuunos años caí en el "space" de un compañero de la universidad y tenía unos 3 posts donde escribía algunas cosas de la relación con su enamorada. Me pareció interesante lo que exponía. Y bueno ahí pensé Por qué no hago lo mismo? (O sea lo de escribir lo que quiera). Y lo hice. Y creé un blog. Y no me gustó. Y luego creé otro. Y es el que hospeda estas palabras.

Lo interesante es que este muchacho me critica(ba) (casi)siempre de por qué tengo cuenta en twitter y por qué usaba antes plurk y hasta alguna vez fui tema de conversación entre todos los de la u porque me desahogué por algo que hizo. Él probablemente no sabe que por ESA noche que caí en su espacio estoy escribiendo todo esto. Qué puedo decir? Gracias!!!

Así que espero linkear este post cuando llegue al número... bueno el número que sea. Diciendo lo que pueda, lo que quiera. Para eso estamos.

lunes, 6 de abril de 2009

Quien la viera haciendo eso diría que está loca, que no tiene vida, que su soledad y el pequeño cambio que ha tenido últimamente tiende a condenarla a un estado patético. Está encerrada en su mundo, ninguna crítica o calificativo tendrán efecto en ella. Se detiene en sus palabras , su mundo se suspende en espacio, en tiempo, en vida. No encuentra mejor satisfacción que leerlo y sin querer se halla sonriendo, descansando en sus palabras, ahogándose en ellas, sin que él se lo imagine.



viernes, 27 de marzo de 2009

Atrasada. Siempre salía atrasada de su casa y perdía el bus que la llevaría a su trabajo, por lo que siempre debía tomar dos buses para llegar. Su andar era seguro, siempre demostraba mucha seriedad en su rostro, no volvía la mirada a ningún llamado de cualquier hombre a menos que reconociera su voz o la llamaran por su nombre.

Esta vez no fue diferente, tenía diez minutos para llegar a su trabajo, pero lo lograría en mínimo veinte, dependiendo del tráfico y de la disponibilidad de transporte (es extraño, mientras más atrasado estás menos buses hay y todos los semáforos te encontrarán con la luz roja). Esperaba ella el bus mientras escuchaba los pitos de los autos y los piropos de sus choferes, quienes frenaban un poco al acercarse a ella. Dios cómo le molestaba que hagan eso! Sin embargo la expresión de su rostro era la misma.

Seguía esperando, el bus que no pasaba. Hasta que sintió que un carro se detuvo por completo junto a ella, se asustó un poco y fue inevitable que regrese a ver. Un chico, reconocía su cara de algún lado y solo atinó a escuchar '...as a la oficina?', ya estaba atrasada, y ya lo conocía, era delgado, moreno, lentes sin marco, nariz fina, ojos oscuros, labios delgados, cabello corto y lacio. Claro! él también trabajaba en la misma empresa pero en otro departamento, varias veces se habían cruzado en las instalaciones. Agradeció por el favor de llevarla (por lo general hay muchos empleados que pasan cuando ella espera transporte y fingen demencia).

Comenzó la conversación... Cómo estás? Atrasada. Risas. Yo también, de hecho estoy con una resaca terrible... Y así él le comentaba de la fiesta de la noche anterior. Ella no es muy conversona y mucho menos cuando es con un desconocido, esta vez no fue la excepción, se limitaba a sonreír y asentir, de rato en rato lanzaba uno que otro comentario como para matar un poco el silencio. No estaba aburrida, para nada, de hecho se divertía mucho con esas historias. Oye pero cuando te hable no esperaba una respuesta de ti sino una piedra... qué seria que eres! Ah sí... yo en la calle no conozco ni reconozco a nadie, no te asustes. Ah... a propósito, como te llamas? Lorena, respondió ella.. Y tú? Mucho gusto, mi nombre es Carlos.

Llegaron, se despidieron, él tomó el camino de la derecha y ella el de la izquierda. Chao! un gusto! Igualmente!!! Varias veces se encontraban en los pasillos, o a la hora del almuerzo. Al ser él tan apuesto y tan atento con ella era obvio que serían víctimas de las miradas de otras personas (especialmente de mujeres) de la empresa. No les importaba, de hecho hasta lo disfrutaban.

Cinco minutos (que pueden ser de atraso) para cambiarte la vida, entristecerte, tomar decisiones, conocer gente, ser el centro de atención, ser un parásito, soltarte una sonrisa, una mirada de ira, otra de ternura. Cinco minutos que te bastan para agradecer por el resto de tu vida.
 

Copyright 2010 nat.

Theme by WordpressCenter.com.
Blogger Template by Beta Templates.