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domingo, 12 de septiembre de 2010

Casi nunca supe de ti, toda mi niñez fuiste una figura ausente. Sabía que existías pero no sabía cómo eras ni qué hacías de tu vida, solo me contaban historias de por qué te separaste de la familia, quedando como el malo de la película.

Pasaron los años y con ellos te fuiste ganando el perdón de los que alguna vez fueron los tuyos. Mi mamá aprovechó una única oportunidad, después de muchísimos años de no verte, y te encontró. Desde ese momento supe un poco más de ti, dónde vivías, qué hacías y qué tal te iba con tu nueva familia. Realmente fue un gusto saber que tantos tus hijos (mis tíos postizos) como tú estaban deseosos de conocernos a mi hermano y a mí. Por parte de mi hermano se te cumplió el deseo, de mí solo te quedaste con una foto.

Qué tristeza me inunda ahora saber que ya no estás acá. Ni con tu familia que te tuvo hasta el último respiro ni con nosotros que solo fuimos parte de tu pasado. Me da más tristeza saber que nunca te llegué a conocer, pero que por lo poco que conversabas con mi mamá sí guardabas un poco de humor y sencillez. Es un poco absurdo saber que estoy triste por alguien que no conocí, pero el hecho de saber que existías sí me dejó cierta esperanza de algún día poder encontrarte. Eso ya no va a ocurrir.

Rest in peace, grandpa.

viernes, 18 de junio de 2010

Cómo un libro no te va a cambiar la vida?
Hace 8 años me prestaron el "Ensayo sobre la ceguera" de Saramago, lo leí, escribí algo acerca de eso, gané un premio en un intercolegial y hasta pude locutar en radio 2 años.  Con eso vinieron nuevas experiencias, personas y cosas interesantes con las que jamás pensé que me encontraría.

Gracias Saramago por las letras.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Y resulta que vas caminando por la vereda de alguna calle desolada, es de día y uno que otro carro pasa al lado tuyo. El sol es tenue a pesar de ser mediodía, no hay viento, no hay nubes. Tienes puestos los audífonos, el volumen no es muy alto. Sabes que algo anda mal, respiras agitadamente, caminas por inercia, sientes que tus piernas en algún momento te fallarán, que tu cerebro quiere salir por algún lado, que pesa más que de costumbre. Sabes que algo malo va a suceder...

Qué canción quieres que acompañe tus últimos pensamientos?

Por mi parte, el soundtrack de mi vida ha sido The Beatles. Y hoy que regresé caminando a mi casa, que me sentí rara físicamente escuchaba Austin TV. Ese quiero que sea mi soundtrack.


 

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