Extraño levantarme a las 7 am los sábados a saludar a los gringos que pasaban en el tren cerca de mi casa, extraño saltar por los durmientes, extraño poner monedas en los rieles, esperar a que pase el tren y luego sentir ese pedazo de metal caliente en las manos.
Extraño Los sucres, pensar q tener un billete de 5000 era lo máximo. Extraño salir de la escuela y comprar el famoso ponche, servido por un señor de mandil blanco y su carrito celeste con la llave que soltaba la espuma "embriagante".
Incluso creo q a veces extraño los "colon camal" cuando eran representados por buses celestes, chiquitos. Extraño irme al centro de Quito con mi mamá y pasar horas ahí buscando nisequé cosas, luego llegar a casa a jugar con los amigos.
Extraño a mis amigos, jugar a Las cogidas, Las escondidas, Avanzadas, las congeladas, a los Paises (mi favorito: Emiratos Arabes Unidos). Extraño ser la protegida, en ese entonces, de mi hermano, cuando los otros niños eran medio groseros. Extraño jugar a los trompos, hacerles bailar en la palma de la mano, jugar a las canicas y los tazos. Extraño el Rin-Rin corre corre. Le extraño a la Viviana, su hermana la Fernanda, el Daniel, Diego, Santiago ,Andrés, Felipe, Marcelo, Juanito, la Gaby y a su hermana la "Chuleta".
En fin, yo viví Quito toda mi infancia, extraño mi infancia y con ella extraño Quito. Ya sé que sueno a vieja pero los que vienen atrás de nosotros no saben de lo que se están perdiendo. Quito es más que diez pelagatos bien vestidos y otros diez disfrazados que van a ver toros morir. Quito es la ciudad donde tuve el lujo de nacer, con sus calles bohemias y sus huecas improvisadas. Sus buses sucios y troles-ecobuses-metrobuses y ciclovias. Su virgen que mira a unos e ignora a otros. Su norte pelucón y su sur que nos invita a perdernos. Su Ronda y su Foch. Su canelazo y su Jaggermister. Su cuarenta y su Play Zone.
Esto es Quito.
Viva Quito!
Siempre son tiempos de empezar de nuevo
Hace 1 año









