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domingo, 22 de marzo de 2009


Enamórame, quiero escribir, quiero que estas líneas sean solo tuyas, las que lees, las que están por venir.

Sorpréndeme, aparece cuando menos te espero. Encuéntrame cuando no te busque y quédate, en persona, en alma y en palabras.

Quiéreme, no necesito nada más para poder escribir.

Y no te vayas, porque muchas despedidas ya me han encontrado y mis líneas ya no quieren sentir ese sabor, frío, amargo e inútil.

Y si te vas, engáñame. Finge que sigues aquí, deja tu alma y tus palabras. No de despidas, mis líneas siempre te estarán esperando, dulces, blancas, tuyas.

foto sacada de acá

jueves, 12 de marzo de 2009

Necesito días de 48 horas, o aprender a organizar mi tiempo, tal vez dejar de procrastinar para hacer todo lo que debo hacer, por lo general los fines de semana son los únicos días que tengo para descansar y eso significa que no me levantaré sino pasadas las 11:30 am. Sí, me encanta dormir y eso no se me va a quitar nunca.

Entonces llega un momento del fin de semana que está asignado a poner un poco en orden la vida, pero al ver que eso es prácticamente imposible, me limito a poner orden en mi cuarto (tarea de nunca acabar) y durante el último año en el cuarto de estudio (me tocó mudarme de la comodidad de mi habitación a ese cuarto frío hasta conseguir un cable de red kilométrico).

Me decidí un domingo aburrido arreglar el estudio y lo que pensé que duraría máximo 45 minutos tomo mucho tiempo más, no tanto por la cantidad de polvo u objetos que estaban fuera de lugar sino por la cantidad de recuerdos que cada uno traía, en general había dos cd's de El Retorno, unas 30 hojas de impresiones de trabajos que nunca entregué, full polvo y dos sobres, de papel periódico... La historia a continuación.


Las cartas

Érase una vez una estudiante universitaria que hacía prácticas en el área de sistemas de una importante empresa, ella solo mantenía contacto con los compañeros de su área y por nada del mundo con personal de otros departamentos, más por timidez que por alguna otra razón.
Una fría tarde y por motivos de trabajo no pudo salir a la hora habitual (5pm), cumplía ella con sus responsabilidades cuando se acercó un señor encargado de la limpieza (a quien llamaremos Don Luchito) con un sobre en la mano: de parte de Auditoria. La estudiante casi se va de espaldas del susto, solo pensaba en un Qué hice? muy nerviosa ella esperó a que Don Luchito se retire para poder abrir el sobre, en esos momentos ella no pensaba en nada más que en el contenido de la carta, que decía más o menos así:

Hola como estás, no sé cómo comenzar todo esto pero desde que te vi no he dejado de hacerlo... Eres todo lo que busco en una mujer y espero conocerte, no te asustes con estas cartas. Tu admirador. P (Bueno en realidad no era P pero necesitamos proteger su identidad.)
WTF!!! La estudiante solo atinó a reír... abrió los ojos, y vio el sobre de la carta, y luego vio el papel de la carta, la impresión y el contenido. Prosiguió entonces a la investigación del origen de dicho documento. No fue nada difícil, de hecho. La ecuación básicamente se basaba en:

P + Auditoría + Estudiante de sistemas + ctrl+F = VOILÁ!

El señor respondía al nombre de Pedro, pero la chica no lo ubicaba, así que consultó a sus compañeros que ya llevaban más tiempo en la empresa. Al día siguiente, en el almuerzo, uno de ellos dijo: Es él! el de camisa blanca y chaleco a cuadros! Y como era de esperar, todos empezaron a hacer algarabía, hasta que el individuo en cuestión se dio cuenta de había sido descubierto.

Al día siguiente, nueva carta "anónima", traida por Don Luchito. La chica no se molestó en leerla, de hecho le dio a una compañera para que se encargue del menester, mientras el resto de compañeros se reunían alrededor de ella (la compañera) y ella la leía en voz alta.

Hola, sé que no te conozco y tú tampoco a mí, pero la intención de esta carta es conocerte en algún momento. Ya me dí cuenta que no puedo ocultar mi anonimato, me gustó almorzar frente a ti en la cafetería. Estás casada? Tienes novio? Mi número es el 0xxxxxxx
Basta, pare de contar. La chica jamás le respondió. No sabía que sentir, si pena (por la timidez del man y la presentación de sus cartas), admiración (porque se atrevió a escribirle) o qué. El punto es que con el silencio el muchacho entendió el rechazo, ahora cada uno finge demencia cuando siente la presencia del otro.

Conclusiones:
  1. A la nat no le gustan las cartas anónimas.
  2. Si a alguien se le ocurre mandarle una carta, por favor tómese la molestia de PREOCUPARSE UN POQUITO por la PRESENTACIÓN.
  3. No sean lanzados y den el número de una, o sea hasta un poco de misterio debe haber no?
  4. Si la hora del almuerzo es la única oportunidad de estar cerca de ella, no le claven la mirada toda la santa hora. Es acosador.
  5. Mentiroso. No la conoce y ya dice que es perfecta? WTF!
  6. No es digno de admiración por el simple hecho de que no dio la cara para acercarse, Si ella no me habla entonces no pasa nada conmigo porque era anónimo, nadie se va a enterar. Dónde está el riesgo???
  7. Si les falló el plan no le echen la culpa a Don Luchito.
Por favor caballeritos... sean caballeritos y salgan de lo común.

Soundtrack: Tu letra podré acariciar - Alejandro Sanz (WTF!)

 

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