Hace algunos días estaba en la universidad conversando sobre deberes y esas cosas que conversan los estudiantes cuando hay alguna obligación que cumplir... Luego yo hice algún comentario, no me acuerdo qué dije, pero un compañero me preguntó: Oye Naty... por qué a ti no te importa nada?
Por un momento me quedé bastante sorprendida, ya que algunas semanas atrás un chico
me volvió a decir lo mismo, y algunas veces mis padres también me lo han sacado en cara. Que soy egoísta, que no me importa si se preocupan por mí, la típica de que no aviso dónde, o con quién estoy... y esas cosas.
Por otro lado, y bajo ciertas circunstancias, tengo, y de hecho SOY la estresada del grupo, organizando las reuniones de trabajo, de andar dando responsabilidades, fechas, presentaciones, en fin, hacer todo como debe ser, cumplir lo que tenga que hacer y sacrificar lo necesario para que eso salga bien.
Ahora viene el qué mismo? A mi compañero nada más le dije: No es que no me importe nada, o que todo me valga, simplemente no siento que eso se merezca mi atención. Y lo dije en serio. Cansada de la universidad estoy hace rato, justamente cosas como las del "Por otro lado", o sea ser la responsable de todo, han llevado a que llegue un punto en que todo me valga.
No sé si me explico, de hecho ni siquiera me entiendo por qué soy así, supongo que tiene que ver mucho con el porqué de esa responsabilidad que tengo que cumplir, o las consecuencias o beneficios que voy a sacar de ella, justamente hoy me dijo un buen amigo: "ya ves tienes que tomarte la vida con tranquilidad", no vaya a pasar que mi cuerpo y mi salud empiecen a pagar por tales situaciones, aunque creo que ya es tarde para eso.
Conclusiones: sí soy estresada, a veces soy casi perfeccionista, lo que es muy muy negativo, porque eso conlleva a querer salvar el mundo y a perder el tiempo. Luego, solo le doy la importancia a las cosas que se merecen, aunque para otros eso sea que me valga el mundo. Luego, si les estoy empezando a caer mal a los de la u por amargarles las salidas y fiestas y lo que sea por cumplir con obligaciones, piénsenlo dos veces la próxima vez que quieran que trabajemos juntos, a la final ya debieron acostumbrarse luego de cuatro años, y en seis meses ya dejaremos de vernos. Finalmente, a hacer algo mediocre mejor no hago nada. No puedo engañarme y peor voy a engañar a los demás si yo no estoy convencida de lo que hago.